-POLO DE CUBAL-
Cuaderno de viaje de Jesús Laguardia


Creemos que para que una zona determinada se desarrolle necesita no de una ayuda puntual, sino de un apoyo estable durante varios años. Este apoyo no debe ser solamente para salir de la pobreza, sino que debe servir para que las personas y la sociedad progresen en todos los ámbitos, consiguiendo que sean ellos mismos quienes puedan ir avanzando de manera autónoma.

De esta forma queremos hacer hincapié en la educación, el trabajo, la sanidad y la vivienda. Sin estos pilares creemos que es muy difícil el desarrollo equilibrado de una sociedad. A estas zonas, que se apoyan de manera estable, las llamamos “Polos de Desarrollo”. El de Cubal (Angola) se encuentra a unos dos kilómetros de esta ciudad.



En la ciudad de Cubal en 1975, antes de la guerra, vivían unas 40.000 personas. En el 2003, una vez acabada la guerra unas 240.000. Los campesinos de la zona dejaron sus poblados para ir a la ciudad. En estas condiciones no es de extrañar que la miseria y el hambre fueran generalizados. Por esto, desde 1997 Behar Bidasoa está enviando anualmente tres o cuatro contenedores de ayuda humanitaria.


 


¿Quién es la contraparte local?

      La Congregación de las Hermanas de Santa Teresa de Jesús es quien gestiona los recursos que se envían. Llevan en Cubal desde 1973 trabajando para cubrir las necesidades básicas de la población. Desde su Misión trabajan en diferentes ámbitos: educativo, sanitario, laboral, social... Durante la guerra, su hospital atendió a heridos de uno y otro ejército con lo que consiguieron el respeto de toda la población. Tanto es así que fue una de las pocas infraestructuras que no se destruyó. De hecho, una vez firmada la paz, cinco generales de ambos bandos fueron a darles las gracias. En noviembre del 2005 un integrante de la ONG estuvo visitando el Polo y trajo una impresión excelente del trabajo que están haciendo y varios proyectos bajo el brazo.



  Funcionamiento del Polo de Desarrollo

En la Misión de Cubal las Hermanas Teresianas trabajan en:

  • El hospital, con 800 camas  para tuberculosos y otros infecciosos (VIH) y otros tantos enfermos atendidos en régimen ambulatorio. Otras 154 camas  (cirugía y maternidad). Un centro nutricional, consultas externas,  escuela de salud,  servicios hospitalarios ( Farmacia, Laboratorio, banco de sangre, Rayos X, ...) y parahospitalarios (cocina, lavandería, ropero, mantenimiento, administración, logística,...).
  • La escuela primaria y secundaria (1500 alumnos).
  • El barrio de San José donde acogen   a decenas  de personas que  durante la guerra  quedaron huérfanas,  mutiladas  por las minas antipersona, o abandonadas,...
  • Capacitación laboral con los dos talleres ( mecánico y  carpintería ) donde  se han formado  y  trabajan  los jóvenes del Barrio de San José.




¿Cuáles son nuestros proyectos a corto plazo?

  • La población está volviendo a los poblados y necesitan volver a trabajar la tierra. A consecuencia de la guerra, la tierra se ha quedado sin cultivar durante mucho tiempo. Hay que volver a prepararla y ellos no tienen herramientas. Queremos financiar la compra de un tractor con la finalidad de preparar la tierra para el cultivo. Fortaleciendo la producción agrícola conseguiremos en un primer momento paliar el hambre y más tarde, con los excedentes, podrán comenzar a comerciar, facilitando así su propio desarrollo.
  • A través de un programa de microcréditos queremos mejorar las condiciones de vida (mejorar sus casas, comprar menaje para cocinar...) y facilitarles medios para que puedan trabajar (que los agricultores puedan comprar los aperos de labranza, que puedan comprar el material para crear microempresas...).